Viña Casa Romero: tintos boutique de familia en Casablanca
Sub-zona
Casablanca
Cepa insignia
Tintos de clima frío
En un valle que hizo su nombre con los blancos, Viña Casa Romero eligió el camino contrario: los tintos. Esta bodega boutique y familiar del Valle de Casablanca, fundada en 2010 por el ingeniero Raúl Romero, apuesta por Pinot Noir, Syrah y Malbec de clima frío, y los ofrece en visitas armadas a la medida, con una recepción hogareña que poco tiene que ver con el ritmo de las grandes casas. Para quien recorre la ruta, es la parada que muestra la cara tinta —y más íntima— del valle.
Una familia y una apuesta por el tinto
El proyecto nació en 2010 de la mano de Raúl Romero, ingeniero de formación, y se ha mantenido como una operación familiar de escala pequeña. Esa condición marca todo: la atención es personal, los grupos son reducidos y quien recibe suele ser parte de la casa. En un valle donde muchas visitas se profesionalizan, Casa Romero conserva un aire doméstico que los visitantes valoran.
La decisión más llamativa de la viña es su foco en los tintos. Casablanca es, ante todo, tierra de Sauvignon Blanc y Chardonnay, así que dedicarse al Pinot Noir, el Syrah y el Malbec es nadar a contracorriente. La apuesta tiene lógica de terroir: el clima costero y fresco da tintos de acidez viva y perfil elegante, distintos de los vinos potentes de los valles cálidos del interior. En Casa Romero, esa diferencia es el argumento central.
Los vinos
La gama gira en torno a las cepas tintas de clima frío. El Pinot Noir aporta la fruta roja y la finura que el frío de Casablanca sabe dar; el Syrah suma especia y un cuerpo medio bien sostenido por la acidez; y el Malbec, más conocido al otro lado de la cordillera, encuentra aquí una versión más fresca y contenida. Al tratarse de una bodega boutique, las tiradas son pequeñas y la selección disponible cambia con la cosecha.
Ese carácter acotado es parte del atractivo: no es un catálogo industrial, sino un puñado de vinos trabajados con atención. La cata en la propia viña es la mejor manera de recorrerlos, comparar las cepas y entender cómo el clima costero moldea cada una. Para el visitante acostumbrado a los blancos del valle, es una degustación que reordena expectativas.
La visita a medida
La propuesta de enoturismo de Casa Romero se aleja del recorrido de fábrica. La casa arma experiencias a la medida: en lugar de un tour fijo, adapta la visita a los intereses del grupo, combinando cata, comida y paseo por el viñedo según lo que cada quien busque. Ese formato flexible, sumado a la escala pequeña, hace que la experiencia sea cercana y sin prisas —ideal para parejas y grupos reducidos.
Como en todo el valle, la reserva previa es necesaria, y conviene avisar el tamaño del grupo para que la casa prepare la recepción. La viña queda en el sector del Callejón Los Salas, dentro del Valle de Casablanca, y se accede por caminos interiores desde la Ruta 68, así que confirmar la dirección al reservar evita rodeos. La guía de tour del vino ayuda a encajar la parada en el día, y la página de cómo llegar resuelve el trayecto.
Cómo encaja en la ruta
Por estilo, Casa Romero es una parada de contraste. Combina de maravilla con las casas de blancos del valle: una mañana de Sauvignon Blanc costero y una tarde de tintos boutique dan una imagen completa de lo que Casablanca puede hacer. También dialoga bien con otras viñas tintas del valle, como Loma Larga, para quien quiere armar un recorrido enfocado en el color. Desde el directorio de viñas se puede diseñar esa ruta a gusto.
Conclusión
Viña Casa Romero demuestra que Casablanca es más que sus blancos célebres. Familiar, boutique y enfocada en el tinto, ofrece una experiencia íntima y a medida que contrasta con las grandes instalaciones del valle. Su Pinot Noir, su Syrah y su Malbec de clima frío son la mejor prueba de que el mismo terroir que da grandes blancos también sabe dar tintos elegantes. Reservar con tiempo, avisar el grupo y llegar sin apuro deja lista una de las paradas más personales de la ruta del vino de Casablanca.